Incumplimiento de plazos en la Ley GENIUS sobre stablecoins
Un año después de la promulgación de la Ley GENIUS en EE. UU., las agencias federales no han establecido las reglas definitivas sobre stablecoins. Este retraso crea incertidumbre para los emisores mientras se espera la llegada del marco regulatorio que proporcionará claridad y seguridad al mercado cripto.

Marco de la Ley GENIUS
La Ley GENIUS (Guiar y Establecer la Innovación Nacional para los Stablecoins de EE. UU.) fue promulgada el 18 de julio de 2025 y representó un avance significativo hacia la regulación de los stablecoins. Sin embargo, un año después, las agencias como el Tesoro, la OCC y la FDIC no han concluido las propuestas reglamentarias.
Propuestas Presentadas
Hasta la fecha, se han realizado diez propuestas (NPRM), pero ninguna ha sido finalizada. Entre las más destacadas se encuentran:
- Cuatro propuestas del Tesoro sobre la implementación y supervisión de los stablecoins.
- Dos de la OCC centradas en la licencia nacional de emisores.
- Una de la FDIC enfocada en la gestión de reservas.
- Una de la NCUA que busca abrir el acceso a uniones de crédito.
Consecuencias del Retraso
Este incumplimiento genera incertidumbre en el sector, ya que los emisores de stablecoins se mantienen en un limbo regulatorio. A pesar de esto, la ley GENIUS sigue vigente, aunque sin la claridad esperada.
El Llamado a la Accion
El banco cripto Anchorage Digital ha instado al Congreso a aprobar la Ley CLARITY, que busca establecer un marco federal para los activos digitales más allá de los stablecoins. Sin embargo, las probabilidades de aprobación para este nuevo marco son inciertas, considerando la falta de consenso en el Senado.
La ausencia de regulaciones claras puede afectar tanto a los emisores como a los usuarios, aumentando el riesgo de abusos en el ecosistema cripto.
Conclusiones Futuras
Aunque el futuro inmediato del marco regulatorio sobre stablecoins parece incierto, los constantes esfuerzos por parte de diversos actores del sector y del gobierno sugieren que la búsqueda de claridad regulatoria podría continuar en los meses siguientes. La atención se centra en cómo la Ley CLARITY y otros posibles cambios afectarán el panorama regulatorio en toda América Latina y más allá.




