Venezuela Impulsa Primer Programa Universitario en Finanzas Digitales

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La Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR) de Venezuela lanza la primera Licenciatura en Finanzas Digitales, buscando formalizar el uso de criptomonedas y criptoactivos. Este programa, que empezará en Caracas, incluye asignaturas como ciberseguridad y gestión de riesgos, con miras a impactar comunidades locales.

Venezuela Impulsa Primer Programa Universitario en Finanzas Digitales

Un paso hacia la formalización educativa en criptoactivos

La Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR) se prepara para lanzar la primera Licenciatura en Finanzas Digitales en Venezuela, con el propósito de transformar el uso cotidiano de las criptomonedas en una disciplina científica. Esta iniciativa busca cerrar la brecha existente entre el conocimiento práctico y académico en un sector que actualmente opera mayoritariamente en la informalidad.

Currículo innovador y enfoque comunitario

El programa académico que se desarrollará no solo se enfocará en la teoría financiera tradicional, sino que incluirá materias esenciales como:

  • Ciberseguridad
  • Gestión de riesgos
  • Legalidad y prevención de legitimación de capitales

Emilio Olivo, director del CDCHT de la UNESR, enfatiza que la idea es no sólo adquirir conocimientos dentro de las aulas, sino también transferirlos a las comunidades, fomentando así un entendimiento práctico del funcionamiento de los activos digitales.

Plan de implementación y retos

La licenciatura comenzará como un proyecto piloto en Caracas y se espera una expansión futura a otros núcleos de la UNESR. No obstante, enfrentará varios desafíos, como la formación de personal docente especializado en áreas clave que aún están poco desarrolladas en el ámbito académico nacional.

Conexión con la comunidad y el futuro de las finanzas digitales

Asimismo, la UNESR realizará un despliegue nacional para capacitar estudiantes de otras carreras y transformarlos en agentes del conocimiento dentro de sus comunidades. Esto permitirá a las personas gestionar sus recursos mediante herramientas digitales, minimizando su dependencia de la banca tradicional.

Este movimiento académico se inscribe dentro de una tendencia más amplia en América Latina, donde las instituciones están comenzando a integrar formalmente la enseñanza de las finanzas digitales, en respuesta al crecimiento del uso de criptoactivos y pagos electrónicos en la región.