Crecimiento de Tesorerias Cripto en LATAM: $2.600 Millones Captados
En un contexto de incertidumbre, las tesorerías de activos digitales han logrado acumular $2.600 millones en solo siete semanas, gracias a la compra masiva de Bitcoin y Ethereum. Esta tendencia representa un cambio significativo en la adopción institucional de criptomonedas en Latinoamérica y el impacto de regulaciones recientes.

Las tesorerías de activos digitales continúan su racha positiva, acumulando $2.600 millones en apenas siete semanas a pesar de la incertidumbre que enfrenta el mercado cripto. Este incremento se ha visto impulsado por las recientes compras de Bitcoin y Ethereum, destacándose en el período del 8 al 14 de diciembre, donde se registraron entradas netas de $1.360 millones.
Detalles de la Acumulación
- Compras Notables: La empresa Strategy lideró esta tendencia al adquirir 21.269 BTC, valorados en casi $2.000 millones durante dos transacciones clave, elevando su total a 671.270 BTC por un valor aproximado de $58.260 millones.
- Condiciones del Mercado: El recorte de tasas de la Reserva Federal del 10 de diciembre inyectó liquidez y facilitó el apalancamiento para arbitrajistas institucionales, generando un ambiente propicio para estas compras.
Impacto de Regulaciones
Una de las novedades que ha influido en este crecimiento es el nuevo estándar contable FASB (ASU 2023-08), que permite a las empresas reportar la apreciación del precio de criptomonedas como ingreso, brindando más flexibilidad y oportunidades de inversión.
Fuga hacia la Calidad
El enfoque en Bitcoin y Ethereum refleja una clara tendencia de los inversores hacia activos con alta liquidez y estabilidad en el mercado. Sin embargo, también se han visto movimientos hacia activos menos convencionales como Bittensor, sugiriendo un apetito por diversificaciones estratégicas entre los inversores institucionales.
Perspectivas Futuras
El análisis sugiere que, a medida que se materializan estas inversiones, las tesorerías pueden posicionarse como vehículos más competitivos frente a los ETFs, gracias a su capacidad de ofrecer rendimientos que muchos fondos tradicionales no pueden igualar. Esto anticipa un futuro brillante para las criptomonedas en la región, donde las normativas y el interés institucional seguirán evolucionando.




